• 1 huevo L
  • 75 ml de aceite
  • 50 ml de aguardiente blanco
  • 150 ml de leche
  • 350 gramos de harina
  • Pizca de sal
  • Ralladura de limón opcional
  • Aceite especial freir (girasol, semillas)
  • La receta original: 3 huevos, 1 taza de aceite, una copa de aguardiente, medio litro de leche y harina la que necesite

Las Hojuelas u Orejuelas es un postre de origen Sefardí que pertenece a los que se suelen llamar frutas de sartén. Las frutas de sartén son aquellos que se elaboran con base de harina, aceite y huevos pero que en lugar de hornearse se fríen en abundante aceite, como es también el caso de los buñuelos. En Castilla y León es típico prepararlos en Carnavales y tiempo de cuaresma. Para mi es LA REINA de las masas fritas.

Yo tengo muy buenos recuerdos de hacer Hojuelas en casa con mi madre, mi vecina Pili y su madre; una mujer inagotable, una bellísima persona. Hacía años que no las preparaba y este año me decidí.

Encontrarás miles de recetas distintas. Esta que os traigo tendrá al menos unos cientos de años. Para que una Hojuela pase de ser rica a espectacular es que sea fina no, finííísima, si me apuras casi transparente, como un papel de fumar.

Preparación de la masa

  • Si tienes robot de cocina integra todos los ingredientes líquidos y a continuación vete echando la harina hasta que consigas una masa suave, que no se peque.
  • Si no tienes robot de cocina. Coge un bol y mezcla el Huevo batido con el aguardiente, el aceite y la leche y vete echando la harina poco a poco. Al principio puedes integrarlo con una cuchara de madera pero tendrás que terminar metiéndole mano al asunto.

En ambos casos hay que cuidar el punto de la masa. Debe ser homogénea, No se debe pegar a la encimera. Si haces una bola deberías poder cortarla fácilmente con un cuchillo y por dentro estar lisa y suave.

haz una bola y envuévela en un paño ligeramente húmedo y déjala reposar mientras recoges bártulos y preparas la sartén.

Estirar y Freir

Precalienta el aceite. Usa una sartén que retenga bien el calor y sea ancha y profunda.

Corta un trozo de masa no muy grande porque hay que estirarlo mucho y si coges mucha masa y tu cocina es pequeña no tendrás espacio. Espolvorea un poco de harina sobre la mesa y estira, estira, estiiiiira la masa hasta que esté casi transparente. Ve levantándola de la encimera de vez en cuando para que no se pegue y gírala 90º para que se estire por igual por los cuatro lados, aprovecharás más la masa.

Una vez estirada corta las hojuelas al tamaño que quieras con un cuchillo o un cortador de pizza.

Fríelas en aceite caliente hasta que estén ligeramente doradas y sácalas sobre papel de cocina absorbente para quitar el exceso de aceite.

y… miel sobre hojuelas

Perdonad la baja calidad de las fotos pero están echas en modo express con un móvil 🙁