• 525 gr de una harina de repostería,
  • 60 gr de almendra cruda molida,
  • 150 gr de azúcar glas
  • 200 gr de manteca de cerdo
  • Aromas: limón, canela,
  • Chocolate en polvo
  • Ajonjolí (Sésamo Crudo)

Con esta receta quiero dar la bienvenida a la Navidad, que está como quien dice a la vuelta de la esquina. Seguro que muchos ya habéis comprado los dulces típicos estos días pero quiero animaros a que probéis esta receta porque estoy segura de que quedaréis muy contentos con el resultado y que repetiréis cada año con nuevos y sorprendentes sabores. Así que venga, animaros y aprovechad este fin de semana para preparar estos polvorones caseros con vuestra familia, pasaréis un buen rato y los disfrutaréis mucho. ¡Estoy convencida!

Además, lo mejor de todo es que podéis elaborar las variedades que más os gusten, es decir, un surtido a vuestro gusto y el de vuestros comensales: canela, ajonjolí, limón, chocolate…

¿Y qué es un polvorón? Pues no es más que una mezcla de harina, azúcar, manteca de cerdo y almendra. ¿Y qué diferencia hay con los mantecados?, pues básicamente la diferencia estriba en que los polvorones llevan un determinado porcentaje de almendra en la masa (dependiendo de si se trata de polvorón de calidad suprema o extra) y, por lo general suelen presentar forma ovalada.

Podéis comprar la manteca en la sección refrigerados de cualquier supermercado (marca El Pozo, ibérica) y, si no me equivoco, en la zona de charcutería del Carrefour venden igualmente manteca. Yo he utilizado una manteca de matanza que me regaló una amiga de mis padres la última vez que fui a por miel a Villagarcía.

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Elaboración:

Lo primero que haremos es mezclar la harina con la almendra picada y pasarlo por el vaso de la batidora para conseguir una mezcla lo más fina posible. Si no tenéis un vaso tamizad simplemente la mezcla un par de veces con la ayuda de un colador. Si no encontráis almendra en polvo usad almendra cruda, pero en este caso será imprescindible picarla junto con la harina porque lo que queremos es que esté molida e integrada con esta. Este paso es fundamental para que la textura del polvorón sea perfecta.

A continuación tostaremos la harina y la almendra en el horno a 140 grados durante unos 45 min ó 1h, removiendo con una pala de madera cada 10 minutos para que se tueste de manera homogénea. El objetivo no es conseguir una harina de color tostado ó marronaceo, nunca debe llegar a ese punto puesto que si no los polvorones amargarían. La harina adquiere un ligero, repito ligero, tono amarillento pero desprenderá un característico aroma a tostado; al tacto tiene que estar muy seca. Dejamos enfriar totalmente.

Con este paso conseguiremos secar la harina para que el polvorón se desmenuce en la boca; ya sabes…. PAM—–PLO——NA

Podéis hacer este paso el día anterior y tener preparada la harina.

Al día siguiente o pasadas unas horas añadiremos el azúcar glas y dividiremos la masa en cuantas variedades de polvorones queramos hacer. Yo para esta cantidad de harina hago cuatro variedades: Canela, Ajonjolí, Chocolate y Limón.  Formamos un volcán con la harina y el azúcar, ponemos en el medio la cantidad de manteca correspondiente (unos 50 gramos en mi caso) y vamos empastando con paciencia. La masa termina por compactarse al calor de la mano, conseguiréis una masa dura que se resquebraja con facilidad.

Dejamos reposar durante unos 30 minutos envuelta en un papel film en un sitio fresco. Luego colocamos la masa entre dos papeles de hornear y estiramos hasta dejarla con un grosor de un dedo, algo más. Tened en cuenta que los polvorones no suben en el horno y que el grosor que deis a la masa será el grosor final. Yo os recomiendo hacerlos más bien gorditos porque están más buenos.

Horneamos en horno precalentado a media temperatura (165-175 grados) y SÓLO CON EL GRILL durante unos 15 minutos. Poned la bandeja a media altura. Pasado ese tiempo sacamos del horno y esperamos a que se enfríen antes de quitarlos de la bandeja. Cuando están calientes son muy frágiles porque la manteca ha perdido su estructura, hay que esperar a que la manteca vuelva a adquirir su consistencia para manipularlos.

VARIEDADES (aromas y sabores se añaden antes de amasado)

  •  Canela: agregar canela al gusto
  • Ajonjolí: el ajonjolí no es más que sésamo. Yo añado un puñadín a la masa de sésamo crudo.
  • Chocolate: unas tres o cuatro cucharaditas de cacao puro en polvo. No vale chocolate de barra porque nos aportaría más grasa que no queremos
  • Limón: ralladura de medio limón si es pequeño.

Importante. No añadáis más manteca con la idea de que queden más untuosos. Un exceso de manteca hará que los polvorones de deshagan en el horno y consigáis una papilla estupenda en la bandeja… lo digo por experiencia.

Si los queréis más dulces podéis espolvorearlos con azúcar glas una vez fríos.