• 3 Naranjas grandes
  • Agua
  • 1 kg Azúcar
  • 1 cucharada de Sal

Después de un auténtico parón por unos años complicados – en los que he sido madre de dos maravillosas criaturas-, por fin saco un ratito para volver a disfrutar dentro de la cocina y compartir con vosotros estas riquísimas naranjas confitadas y chocolateadas

Esta receta es muy sencilla y con un resultado fantástico. No encontraréis en el mercado ningún producto de tan altísima calidad como este. Yo lo llevo haciendo estas naranjas muchos años para mi, para mis padres, para mis suegros; ¡merece la pena!, en serio. Es un ejemplo perfecto de que “lo bueno, sí fácil dos veces bueno”. Sólo se necesita un buen producto, buena calidad, y un poco de paciencia.

Vamos allá con la elaboración. Os la cuento tal y como la he hecho en esta última ocasión.

Confitar

  1. Lavamos bien las naranjas y cortamos rodajas, ni excesivamente finas ni muy gruesas, como 3/4 partes de un dedo. Si las cortas muy finas se deshará la pulpa.
  2. Llenamos una cazuela de agua y añadimos una cucharada de sal. Cuando empiece a hevir metemos las rodajas con cuidado y las dejamos hervir un minuto. Pasado ese tiempo tiramos el agua con cuidado y las ponemos debajo del grifo para lavarlas. No las saquéis de la cazuela, que el agua caiga sobre las naranjas despacio y que vaya sacando el agua de la cazuela. Con este hervor quitaremos la mayor parte del amargor, no os lo saltéis.
  3. Retiramos el agua y añadimos 400 gr de agua y unos 300 de azúcar, dejamos cocer a fuego lento durante una hora y media. Pasado este tiempo retiramos del fuego y las dejamos reposar en el almíbar hasta el día siguiente.
  4. Al día siguiente sacamos las naranjas y dejamos escurrir sobre una rejilla. Poned una bandeja debajo para recoger el almíbar.
  5. Volvemos a cocer las naranjas esta vez aumentando el porcentaje de azúcar al 50%, 400 gr de agua y 400 de azúcar, durante una hora aproximadamente hasta que el almíbar empiece a espesar. Dejamos reposar hasta el día siguiente y escurrimos sobe una rejilla.

Hasta aquí tenéis un fantástico producto para disfrutar “a palo seco” o para adornar cualquier postre, el roscón de reyes….

Cobertura de Chocolate

Para la cobertura necesitamos un chocolate de calidad, yo siempre uso Nestlé Postres Negro 70% 

Necesitaremos 1,5 o 2 tabletas. Ponemos una cazuela al baño maría y ponemos el chocolate a templar o  derretir. Una vez derretido vamos bañando las naranjas con la ayuda de un tenedor (yo las baño en mitades), por ambos lados y las colocamos directamente sobre un papel de horno sulfurizado. No, ¡no se pega! 😉

Deja enfriar durante unas 12 horas mínimo. Luego debes conservarlas en un sitio fresco y seco.