• • 125 gramos de huevos (unos tres huevos)
  • • 175 gramos de azúcar
  • • 60 ml de leche
  • • 190 ml de aceite de oliva o girasol
  • • 210 gramos de harina floja ( especial reposteria, mejor)
  • • 5 gr de impulsor o levadura quimica.
  • • Ralladura de medio limón

Las margaritas que hacía el panadero que nos llevaba el pan al pueblo eran probablemente las mejores que he probado nunca. Sabían a aceite de oliva y limón y estaban esponjosas y jugosas. Lamentablemente el panadero dejó de pasar hace tiempo por Villaesper.

Nunca he sido muy “magdalenera” aunque en mi casa, las hemos comprado y cocinado de vez en cuando. Esta receta la saqué del libro de Xavier Barriga sobre Pan. En alguno de los recetarios antiguos de mi casa debo de tener recetas con un siglo de historia. En cuanto vuelva a Valladolid me haré con ellos y os iré contando.

Conseguir una buena magdalena es fácil basta con controlar: un tiempo de reposo mínimo de la masa y un horneado a alta temperatura.

Las cantidades son para 12 magdalenas en la cápsula tradicional.

  1. Con el accesorio batidor de la batidora bate los huevos con el azúcar hasta que emulsionen, cojan un color blanquecino.
  2. Mezcla la leche con el aceite e incorpóralo al batido de huevos y azúcar batiendo a marcha lenta.
  3. Aparte, agrega el impulsor, la sal y la ralladura de limón a la harina. Añádelo a la mezcla anterior a marcha lenta.
  4. Cuando tengas una masa homogénea ¡dale caña al batidor durante 2 o 3 minutos!.
  5.  Tapa la masa con un fil y déjala reposar en el frigorífico durante una hora al menos (yo la dejé unas seis). Con este reposo conseguiremos que el impulsor empiece a hacer su trabajo y lograremos ese ansiado y fabuloso copete. Si no tienes tiempo de hornear, no te preocupes porque puedes dejarla hasta el dia siguiente.

Una vez reposada la masa, precalienta el horno a 250ºC y dispón las cápsulas sobre la bandeja del horno. Pon la masa en una manga o rellena con una cucharilla los moldes hasta tres cuartas partes. ¡Ojo! no rellenes más si no quieres que las magdalenas rebosen, si eso te pasa tendrás un montón de masa quemada en la bandeja y unas magdalenas “alicaídas” y poco apetecibles.

Mete las magdalenas al horno y baja la temperatura a 210ºC; hornea durante 14 a 16 minutos.

Cuando estén listas deja que se enfríen sobre una rejilla y ¡ya tienes el desayuno o la merienda listo!

Tengo pendiente investigar las diferencias entre margaritas y magdalenas. Será otro post, otro día