• Un kilo o de caracoles limpios
  • Una cebolla
  • 200 gr de chorizo ibérico
  • 200 gr jamón
  • 150 gr. de tocino
  • 200 cl de salsa de tomate
  • Aceite
  • Sal
  • Guidilla al gusto

Históricamente, el consumo del caracol se remonta a la Edad del Bronce pero fueron los Romanos quienes popularizaron su consumo y crearon lugares para criarlos. Hoy son considerados una delicatessen, sobre todo en España y Francia (les “escargots”).

Para mí es un producto que no tiene término medio en cuestión de gustos: o te gusta o o no. En mi casa se han guisado siempre; mi abuela los hacía con una salsa de verduras y mi madre ahora en una versión “menos light” pero más sabrosa donde lo que menos importa casi es el caracol…. De hecho esta receta y sus fotos son suyas.

Por cierto, que los caracoles que se consumen aquí son de la familia “Helix aspersa”, de tamaño medio y cáscara marrón. Podéis cogerlos por el campo en el mes de abril preferentemente y si hay humedad. Hay un refrán que dice: “caracoles de abril para mi, los de mayo para mi hermano, y los de junio para ninguno”.

Háganse ustedes con una buena hogaza de pan porque el plato invita a mojar…

Pre-paración

Dejaremos los caracoles en ayunas durante, al menos un día para que se purguen y eliminen cualquier impureza, Si compras los caracoles en algún comercio pregunta al tendero si han estado en ayunas y cuánto tiempo.

Luego lavamos los caracoles sólo con con agua fría y mucha paciencia, hasta que veamos que el agua sale limpia. A pesar de que lo veréis recomendado en muchas recetas, nosotros no os recomendamos añadir sal porque se deshidratan.

Ponemos una cazuela con agua fría, echamos los caracoles y ponemos la cazuela al fuego. Cuando comience a hervir desespumamos con la ayuda de una espumadera o una chuchara y salamos. Los dejamos cocer hasta que estén blandos.

Guiso Ibérico

1. En una sartén freimos el tocino partido en trozos pequeños a fuego no muy fuerte y reservamos la grasa que suelte para añadirla después a los caracoles.

2. Picamos la cebolla fina y la ponemos a pochar en una cazuela a fuego suave con una pizca de sal.

3. Cuando la cebolla esté casi transparente agregamos el chorizo y el jamón en taquitos. Dejamos que se sofría ligeramente todo durante un minuto o dos, esto hará que se se mezclen todos los aromas. Añadimos la salsa de tomate y la grasa de freír el tocino (en la cantidad que queramos)

4. Terminamos añadiendo los torreznillos machacados con el mortero y la guindilla.

5. Incorporamos los caracoles cocidos a la salsa y dejamos cocer a fuego lento unos minutos para que tomen el sabor de la salsa.Podemos añadir una pizca de agua.

6. Hay quien termina el guiso añadiendo huevo cocido picado.